domingo, 7 de diciembre de 2008

POEMAS DE DICIEMBRE




LA ALEGRÍA ME ENCONTRÓ



A Miguel, que ha dejado de pegar

¡Hoy por fin la alegría ha venido a buscarme!

¡Puedo contar historias simples, sencillas y bellas

sobre el color violeta de los almendros

que adornan las aceras de la ciudad,

sobre el pequeño hocico de mi perro,

sobre el cálido beso que le di a mi hija!

¡Hoy por fin la alegría ha venido a llevarme!

¡Me ha encontrado con una maleta

repleta de viejos y sucios recuerdos

que cuidadosamente he lanzado uno a uno

al río de mis estúpidas mentiras

y he abrazado a mi vida que en un rincón me esperaba!

¡Hoy por fin la alegría ha venido a atraparme!

¡Se lo he dicho a mi esposa, a mis hijos,

a mi madre, a mi amigo del instituto,

a mis compañeros de trabajo, a mis vecinos,

lo he divulgado por Internet en una red social!

¡Hoy he dejado de fumar, de beber y de pegar!

¡Hoy por fin la alegría ha venido a alegrarme!

jueves, 27 de noviembre de 2008

CRÓNICA DEL HOMENAJE A VICENTE MOJICA

Con gran afluencia de público a pesar del mal tiempo reinante en la capital alicantina, el pasado día 26 de noviembre en el Auditorio Caja Mediterráneo tuvo lugar un homenaje a Vicente Mojica, que fue un acto entrañable, lleno de emociones y de poesía, con la participación activa de los familiares del poeta y con un bello colofón final en el que los integrantes de la Asociación Cultural Auca de las Letras recitaron juntos el Canto a la Provincia de Alicante.

domingo, 9 de noviembre de 2008

POEMAS DE NOVIEMBRE

SONETO FINAL

Todo se terminó con un soneto
que condensó el amor más genuino,
un hermoso poema al ser divino
que sonaba tan lindo como un dueto.

Mas no hallando cariño ni respeto
se alejó para siempre del camino
y solapó su perfume ambarino
con un aroma tácito y secreto.

Para saldar las deudas axfisiantes
no habrá bastante tiempo en esta vida,
la esperanza y la luz yacen distantes.

Olvidados los cálidos instantes,
sólo queda una eterna despedida
escrita en estos versos elegantes.


MALTRATO

Todo aquel que maltrata, veja y mata
ha de ser con justicia condenado,
ha de ser, con arrojo, delatado.

La duda significa un nuevo golpe,
la paciencia un paso atrás en el camino.
Alza tu mano y señala al asesino,
al cobarde, al ingrato, al ignorante.
Huye de aquel que te arroja al negro abismo
del dolor, de la pena, del espanto
y denuncia la causa de tu llanto
con fuerza, con dureza, con coraje.




TAN CERCANO QUE DUELE

Siempre estaré al lado del que fue conmigo uno solo en la espuma del océano

He querido expresar la cercanía
de alguien que sin piedad traiciona
y se burla sin vergüenza ni decoro
de aquel por el que cada día
bebe y come.
Revela sus recónditos secretos,
se ríe al comprobar su felonía
y hasta vende a buen precio sus mentiras.






PREGUNTAS INTERNAS

Me pregunto, por aquello que me cuentan
sobre pistas de hielo madrileñas,
caprichos en estancia hospitalaria,
discusiones absurdas y continuas
y familia esperando tras la puerta,
si ese tipo al que admiro en la distancia
se merece las flores que le ofrezco.
Me cuestiono qué tremendos dolores
tuvo que sufrir en otras vidas,
qué niñez de odios latentes
encierra su adocenada sonrisa,
qué dulce corazón bombea tras su ira.
No sé si cuando cada noche apoya
sobre la almohada su bella cabeza
siente entre su pecho una honda pena
y se ahoga, y llora, y suspira
y recuerda que no posee nada
de lo que deseó una tarde de agosto,
el día en que se cayó de su caballo.
Me gustaría pensar que la fachada
de flamante divo, soberbio y vanidoso,
a veces extremadamente petulante por vicio,
esconde un hombre que late por asuntos sencillos
como el tiempo de cocción del arroz
en el risotto de setas
o los cariños de su perro
algún domingo por la mañana.


miércoles, 5 de noviembre de 2008

POEMARIO "EN EL PACÍFICO"

En www.poemaria.com, en su apartado titulado POEMALIA ha sido publicado mi poemario EN EL PACÍFICO.

domingo, 28 de septiembre de 2008

NUEVOS POEMAS

BOLEROS

Sé muy bien que la distancia es el olvido

y que no se vive solamente una vez.

Yo escuché su voz en todos los boleros

y lloré su ausencia en todas las canciones

hasta ser víctima del más tremendo hastío.

Sé muy bien que no hay nadie encadenado

y que no escribiré su nombre en las paredes,

que todo se concreta en algo muy sencillo:

en aquel camino verde que ya no va a la ermita

han seguido floreciendo las margaritas

y ya no insisto en su amor que se perdió en la nada.

Sé muy bien que la historia de toda una vida

no se puede resumir con tres palabras

y que, en todo caso, estos tres vocablos

ya no serán jamás: ¡Cuánto te quiero!

LA DIGNIDAD

El mantenimiento de la dignidad

nunca estuvo exento

de un acercamiento a la ternura

por parte de aquéllos que piensan

que ocupan posiciones elevadas,

por parte de aquéllos que se ven en la cima

de un mundo que apesta

a colonia diseñada

por actores y modistos vanguardistas.

Es difícil apartarse del juego

que nos proponen los que tienen el dinero

y seguir en nuestro firme compromiso

de cambiar el tufo a mafia corrompida

que inunda las ciudades.

SOLIDARIDAD RENTABLE

Sé que hay gente que rentabiliza
al máximo su solidaridad.
Venden su sonriente rostro
entre niños hambrientos
y después, viendo su foto,
son tan convincentes, que hasta ellos
se creen que son muy buenos.
Les gusta mostrar en las revistas
sus caritativos gestos
y después se marchan a sus casas
pensando en sus magnánimas hazañas
que les reportan numerosos euros.
Se sienten invencibles, poderosos.
Son héroes del error, de la mentira.
Que mientras por los ricos sean comprados,
no llegarán al pobre las ayudas
y seguirá creciendo el desamparo.




ESTAMPA DE AGOSTO


El cerro dominaba la ensenada
y preso de la luz, en lontananza,
barría las tristezas al instante
prodigando besos a la niña,
que gozó de la bella alegoría
que supuso acercarse a la templanza
de la tibia mañana alicantina.
Así fue como, vencida la añoranza
por aquel que fue su amor en otras vidas,
pudo ganar un pulso a la tristeza.
Una gaviota volaba distraída
sobre el lomo canela de su perro.
Los peces en el agua sonreían,
las olas entonaban melodías
vibrantes y serenas,
muy suaves, muy ligeras,
con sones de otros tiempos.
Unos niños alzaban, silenciosos,
efímeros castillos en la arena.
La niña recogió sus artilugios
y partió de la playa
alegre y renovada,
envuelta en su marítima esperanza
.


CASI UN NIÑO

Esta tarde he bajado a los contenedores

a tirar unas ropas que ya no me sirven.

Las he depositado en un lateral

entre los recipientes para el reciclado

de plástico y papeles.

Me han mirado unos ojos muy negros.

Él estaba sentado en el suelo.

Devoraba un trozo de bollo enmohecido

con ansia de meses y dolor de años.

Me ha acompañado al bar de la esquina

y le he comprado un bocadillo de tortilla.

He vuelto a mi casa con la pena dentro.

He mirado atrás para ver al niño.

Muy cerca del parque, comía llorando.

Comprar bocadillos no nos hace santos.

PARTO


Es cierto que en el grito lastimero

que la madre profiere al dar la vida,

fluye la maravilla presentida,

vibra la plenitud de lo primero.


Explota el mundo en el gemir certero.

Brota clamoroso el lirio de la herida.

Es para la mjuer, una salida;

para la nueva luz, un sonajero.


Fiel la naturaleza se estremece

y acoge al nuevo ser en la ternura

donde una melodía ya lo mece.

Un aluvión de júbilo parece

que en el vientre remueve su bravura

y tras el aguacero, se enmudece.


UNA TARDE DE SEPTIEMBRE



A veces me respondo a preguntas eternas

con sonrisas y besos,

con lágrimas sinceras.

El tiempo va pasando y valoras los hechos

que antes ignorabas.

Esa tarde tan bella

fue triste y dadivosa.

Él leía a Neruda:

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Conseguimos llorar la amarga pena

que anudó nuestros pechos

desde antaño.

Su juventud vibraba en cada verso:

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.

Su dolor era inmenso.

Desde el otro lado,

yo pude percibirlo.

Sus lágrimas fluían,

seguras y certeras.

Resbalaban tranquilas

por sus tiernas mejillas.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.

Los demás lo miraban,

me pedían clemencia.

Yo absorbí su tristeza,

me tragué su dolencia

y la convertí en brisa de otoño.

Terminó su lectura:

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,

y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Abandonó la mesa.

Cuando ya me marchaba,

su mano adolescente

me presionó en el hombro.

Pude ver en su rostro

un aire renovado

mientras besó mi cara.

Con una voz ahogada,

su boca dijo: "Gracias".

Quise darle mi vida,

mis sueños, mis poemas,

mi perro, mi alegría.

Mas debía dejarle vivir su propia angustia,

dulcificada al fin por la poesía.









EL REGALO


Ha llegado el día en que la vida sepa

a dulces carcajadas, a besos celestiales.

No ha sido un regalo, han sido quince,

quince flores con nombre y sello propio,

quince abrazos que son quince creaciones

con quince adivinanzas escondidas.

Partituras de sueños esperados

en días anegados por el llanto,

sin saber que una herencia de versos

nos latía aguardando.

Sonríe en las alturas, sangre mía,

porque se oirán los sones de tus cantos

con la fuerza que otorga la alegría,

con la verdad corriendo por las venas,

con el recuerdo de tu voz amada.

domingo, 21 de septiembre de 2008